EL  MUNDO DE LA GALLINA

 

                                                                                                                                 

           La gallina solo posee un ovario, el izquierdo, durante su desarrollo embrionario se atrofia el lado derecho de su aparato reproductor.

Nada más nacer ya posee miles de pequeños folículos primarios que se convertirán en huevos con el transcurrir del tiempo.

Tan solo tres semanas antes del principio de la puesta el ovario pasa de unos 6 a unos 62 gramos y el oviducto de unos 15 a 70 cm de longitud.

Los primeros óvulos se desarrollan a partir del 8º día (aún dentro del huevo).

Todos los componentes de la yema a excepcion de la membrana se forman en el hígado de la gallina llegando al ovario por via sanguínea, por lo que toda alteración hepática se traducirá en una pérdida en la puesta.

La dehiscencia folicular (separación del ovulo) se produce en una zona en la cual no existen vasos sanguíneos, sin embargo en ocasiones en las que el animal ha estado sometido a situaciones de estrés pueden llegar a aparecer las denominadas “manchas de sangre” dado que en este periodo de estrés disminuye la capacidad anticoagulatoria. Asimismo pueden aparecer debido al consumo de determinado tipo de alimentos como pueden ser la alfalfa.

Lo más habitual es que solo se produzca una ovulación cada vez,  el ovario de una gallina produce ovarios en tandas de ocho a diez folículos con un desfase inicial de un dia que se van desprendiendo cada 24 a 26 horas, sin embargo, cuando el animal es joven se puede producir dos ovulaciones al mismo tiempo dando lugar a huevos de dos yemas, en todo caso, su aparición disminuye a medida que maduran los mecanismos que regulan la ovulación.

La clara posee tres capas de distinta densidad, su consistencia es un buen índice de frescura.

Las “manchas color carne” que aparecen en ocasiones en la clara se deben a la descamación de células del oviducto.

Las “fárfaras” son las dos membranas que se encuentran por debajo de la cáscara y que envuelven a todo el huevo, asi se denominan “huevos en fárfara” a aquellos en los que esta membrana es la única que se aprecia en el exterior del huevo sin que aparezca la cáscara, normalmente se debe a un déficit de calcio o bien a una situación puntual de estrés en la que el útero comienza a contraerse de forma precoz haciendo que se produzca la puesta antes de la formación completa del huevo.

La cáscara está formada por tres capas y su composición es fundamentalmente carbonato cálcico, su peso es aproximadamente de seis gramos y tiende a disminuir con la edad de la gallina.

La cáscara es porosa, posee más de 10.000 poros, unos 150 por centímetro cuadrado, para permitir la respiración del embrión, esta es la razón de que el huevo pierda peso con el tiempo, ya que se produce la evaporación de vapor de agua y dióxido de carbono.

La cáscara se esta formando durante todo el proceso hasta unas dos o tres horas antes de la puesta.

           La formación de la cáscara se produce fundamentalmente por la noche, a partir de las 6 o 7 de la tarde hasta las ocho de la mañana ya que comienza unas diez horas después de la ovulación, que siempre comienza por la mañana.

El calcio de la cáscara procede del pienso o del que posee en los huesos, sobre todo en el fémur, costillas y pelvis, estas reservas de calcio en los huesos comienza unas tres semanas antes de la puesta del primer huevo y se repone diariamente mientras no hay cáscara en formación.

Hasta las seis de la tarde aproximadamente el calcio pasa del pienso a la sangre, y de allí a los huesos, a partir de esta hora, el calcio pasa del pienso al torrente sanguineo y de allí al huevo y cuando se produce el apagado de luces el calcio que llega al huevo proviene del pienso consumido y de las reservas que se poseen en los huesos. Es por esto que las aves presentan un apetito especial por el calcio en las horas de la tarde.

La ACS (alimentación cálcica separada) consiste en el aporte de calcio en forma de partículas gruesas por las tardes aprovechando este apetito cálcico.

Las responsables de la pigmentación del huevo son las ovoporfirinas, que provienen de la hemoglobina (sangre) del ave y se depositan al final de la estancia del huevo en el útero.

El ciclo de puesta dura unas 26 horas.

Con un periodo de luz clásico de 8 horas de oscuridad y 16 de luz la gallina pone un huevo al dia durante varios dias seguidos (unos ocho o diez), pero ya que el periodo de formación del huevo es superior a un dia, la puesta se irá retrasando en el tiempo.

La “serie de puesta” es el número de huevos que produce una gallina de forma continuada (uno al día), normalmente suelen ser unos ocho, no obstante, según el ave va madurando va teniendo series más cortas, pero con huevos de mayor peso.

Desde los años 60 hasta la actualidad se ha conseguido con la mejora genética que cada gallina produzca unos 90 huevos más, asimismo se ha conseguido disminuir las pausas entre series de puesta y aumentar las series.

El indicador que mejor nos habla de la calidad de una pollita(17 semanas) en el momento de ser introducida en las jaulas es el peso corporal, un lote excelente es aquel en el que mas del 85% de las pollitas tienen una variación de peso mayor o menor del 10% del peso medio del lote,  esto nos da a entender que la uniformidad del lote es un criterio esencial a la hora de determinar la calidad de su crianza previa antes de ser introducidas en las jaulas de puesta.

Un lote de gallinas comienza la puesta (dependiendo del peso corporal y del estímulo luminoso) alrededor de las 19-21 semanas de vida.

Se considera semana 1ª de puesta a aquella en la que el 5% de las gallinas han comenzado a poner, habitualmente la máxima producción (93% de puesta) se alcanza en la semana 8ª a10ª, posteriormente, entre seis y siete semanas se mantiene la puesta sin apenas variaciones y a continuación empezaria la bajada de puesta a razón de un 0,5 0,7% cada semana.

La luz actúa sobre los ojos y en el interior del cerebro de la gallina, donde fomentará la secreción de determinadas hormonas, que a su vez harán iniciarse el ciclo de puesta.

Las pollitas nacidas al principio del invierno y criadas con luz natural (horas de luz en aumento) tienen una madurez sexual precoz y por tanto un peso de huevo bajo, en cambio, las nacidas al principio de primavera con luz natural decreciente alcanzan la madurez sexual de forma más tardia y un peso del huevo más elevado. Por ello y con el fin de aumentar las producciones se tiende al ambiente luminoso controlado.

Los programas de iluminación tratan de conseguir que las pollitas consigan su madurez sexual en el momento adecuado en función de la estirpe de que se trate.

El aumento del período de iluminación en la recria y cria causa un adelanto en la madurez y una disminución en el peso del huevo y en su número.

La cantidad de luz no afecta al consumo de pienso, las aves aprenden enseguida  a comer más en menos tiempo.

En ocasiones se utilizan los denominados ciclos ahemerales (ciclos de luz-oscuridad superiores a un dia) para aproximarse mas al ciclo de formación del huevo de unas 26 horas, con ellos se suele conseguir un aumento de unos 3 g de peso por huevo y una disminución del ciclo de puesta, tambien se suele alcanzar una mejora en la solidez de la cáscara entre un 5 a un 7%  debido a la mayor estancia del huevo en la cámara calcífera, por todos estos motivos, el uso de este tipo de ciclos es recomendable sobre todo al final del ciclo productivo de la gallina.

A medida que aumenta la edad de la gallina, la calidad del huevo se ve afectada, un método para solventar este problema es la denominada “muda forzada”, se caracteriza por el cese de la puesta durante varias semanas y una muda del plumaje, posteriormente se reanudaria la producción con mejoras en el peso, calidad interna y calidad de la cáscara.

Este cese en la puesta se produce por dos metodos básicos, los métodos de manejo de la alimentación y las dietas con niveles muy altos de zinc, los rendimientos tras la muda dependen más de la pérdida de peso en las aves (25-30 %) y de la duración del tratamiento que provoque esta pérdida de postura, que del método empleado.

Las aves disipan calor mediante evaporación (sudor), si el calor ambiental aumenta, las aves comerán menos y beberán más, si continúa aumentando comienza el jadeo, con el que la gallina pretende eliminar más vapor de agua, si al mismo tiempo se eleva la humedad, el ave tiene dificultades para eliminarlo y se  puede producir una situación de estrés térmico.

Por el contrario, cuando disminuye la temperatura, aumenta la ingesta de alimentos y la agitación con el fin de generar más calor.

Por cada grado centígrado por debajo de los 18ºC disminuye en aproximadamente 1 a 1,5 gramos el consumo de pienso por ave alojada.

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